Prime: es una secuencia de 6 puntos consecutivos cada uno de los cuales ocupan por lo menos dos fichas de un mismo color. Cuando uno se arriesga a construir un prime, ninguna ficha adversaria podrá saltarlo mientras se encuentre intacto. En efecto, una ficha no puede pasar sobre un punto bloqueado (ocupado con dos o más fichas adversarias) y no puede mover menos de más de seis puntos en un solo salto.
Estar cerrado: jugar backgammon cuando el adversario ha construido un prime situado totalmente sobre la tabla interna y come uno o más de los blots, se dice que nos ha cerrado. Las fichas que ha comido quedan sobre la barra y no se podrán mover hasta que él abra uno de los puntos de su tabla interna.
Posición de asiento: con posición de asiento se entiende una posición en la que ninguno de los dos jugadores puede mover. En teoría, es posible imaginar una situación de este tipo, por ejemplo con ambos jugadores con fichas en la barra y tabla interna cerrada. Ningún jugador en este caso puede volver a entrar y por lo tanto ninguno podrá moverse. Pero esta situación no se puede alcanzar a través de movimientos consentidos por el reglamento. Y esto es así porque, supongamos que se da una jugada con ambas tablas internas cerradas. Alguno de los dos habrá cerrado la tabla interna propia primero. No se puede cerrar la tabla interna si hemos perdido una ficha y se encuentra en la barra. Entonces el adversario debió comernos después de que hayamos cerrado la casa. El adversario no nos pudo comer antes de que la casa nuestra esté cerrada y tiene una ficha sobre la barra. Entonces después de que nos come, nosotros debimos comerlo. No podemos comer una ficha rival mientras tenemos una ficha sobre la barra y la casa de él está cerrada. Entonces presumiblemente se supone que ha cerrado la casa después de habernos comido. Pero si lo comemos, el adversario estará en la barra con la casa nuestra cerrada y no estará en condiciones de cerrar su casa. Entonces esta situación de doble clausura en la práctica no puede llegar a producirse.
Redoble con una ficha sobre la barra: se acepta redoblar cada vez que es el turno del jugador que redobla y no ha tirado aún los dados. E incluso también el turno en el que no tiramos los dados ya que hay fichas en la barra y el adversario tiene la casa cerrada.
Raccoon y Otter: si un jugador tiene una cierta ventaja en el juego, puede redoblar al adversario. Si éste acepta, el cubo ahora vale 2. Esto es un redoble ordinario. Existe una regla facultativa que dice que si cree que le conviene la apuesta, puede redoblar a 4 inmediatamente sin renunciar a la posesión del cubo. Esta acción se llama beaver. Algunas personas juegan con una regla más que consiente que el jugador que inicialmente realizó el redoble pueda volver a doblar hasta llevar a 8 al cubo. Y esto se llama raccoon. Otra posibilidad es el re-redoble: cuando el segundo jugador lleva el cubo a 16. Esto se llama otter. Durante todos los redobles, el cubo no cambia de dueño. Solamente el redoble ordinario transfiere esta posesión.
