Hay muchísimas hipótesis acerca del origen del backgammon, pero lo cierto es que se trata de uno de los juegos más antiguos del mundo.
Los orígenes del juego y la leyenda que lo rodea suelen confundir sus huellas, pero lo que sí es cierto es que a los romanos les encantaba jugar a un juego llamado Duodecim scripta, cuyos principios fundamentales corresponden a los del backgammon moderno. Con el tiempo, este juego se llamó Tabula y semeja aún más al juego actual. Se difundió en toda Europa con el nombre de Tabla.
Una leyenda atribuye la paternidad de la tabla real a Ardshir, primer rey de la dinastía de los Sasanidi, que reinó en Persia en el siglo III. Una leyenda indiana indica, por el contrario, que Qaflan fue el inventor del juego. Sea como sea, es interesante suponer que el inventor se inspiró probablemente en el ciclo anual. Siempre se juega ahora como backgammon de mesa o como ciberjuegos en línea.
La tabla del backgammon está compuesta de 24 agujas o triángulos que se corresponden con las 24 horas del día, las doce agujas de cada mitad representan los doce meses del año y las 30 fichas simbolizan los días del mes. Se puede ir aún más lejos con la analogía y encontrar correspondencias entre el día y la noche y entre los dos dados cuyos tiros determinan los movimientos de las fichas. Con el correr de los siglos jugar backgammon se fue difundiendo a través de todo el mundo y, probablemente, no ha sido nunca tan popular como hoy en día.
Sobre el fin de la época romana los juegos de azar hacían furor y en ellos se invertían enormes sumas de dinero. Se dice que el emperador Nerón apostaba aproximadamente 4.000.000 sestercios y que Commodo, otro emperador romano, había transformado el palacio real en un casino. Al igual que muchos juegos de la antigüedad las reglas se han perdido. Distintos especialistas han tratado de reconstruir el Duodecim scripta sin éxito.
La Tabula, versión modificada del juego anterior, se difundió en los ambientes refinados a lo largo del primer siglo de la era cristiana. El juego permaneció siendo popular durante muchos siglos y se difundió por todas partes. Muchos consideraron erróneamente que era un juego de azar puro como otros juegos de casinos, como por ejemplo la ruleta o el blackjack, cuando en realidad la fortuna se combina con estrategia y habilidad. Por este motivo fue condenado como juego de apuestas en varias oportunidades y prohibido en algunas regiones.
El juego de la Tabla se distingue del backgammon por el hecho de que los peones, en vez de partir de una posición fija sobre el tablero, deben introducirse durante el juego. Los peones de los dos adversarios se mueven en el mismo sentido y en sentido contrario y se usaban tres dados en vez de dos. Por otra parte, los escritos clásicos no indican con precisión si se podía retirar un peón del juego antes de que todas las otras piezas hubieran llegado al último sector de la tabla.
La Tabula (más tarde Tabla) tuvo distintas versiones en el correr de los siglos hasta llegar al actual backgammon o Tabla Real.













